JESUS EL PADRE
Considerando los pasajes de Juan 12:44-45 y 14:8-9, y desde la perspectiva del monoteísmo bíblico y la unicidad, podemos explicar a una persona con conocimiento medio que Jesús es el Padre de la siguiente manera:
El Concepto Básico: Dios se Manifestó
La forma más sencilla de entenderlo es que el único Dios se ha manifestado a la humanidad en diferentes "modos" o "roles". No hay tres dioses ni tres personas divinas distintas, sino un solo ser supremo que se ha revelado como Padre, como Hijo y como Espíritu Santo.
El Padre es el único Dios invisible y trascendente, el Creador del universo.
El Hijo (Jesús) es este mismo único Dios manifestado en carne, el rostro visible de Dios para que la humanidad pudiera conocerlo.
El Espíritu Santo es el mismo único Dios en acción, su presencia y poder obrando en el mundo.
La Unicidad en Juan 12:44-45
Cuando Juan 12:44-45 dice que "el que me ve a mí, ve al que me envió," no está hablando de ver a un ser distinto, sino que está afirmando una identidad de esencia y acción.
Analogía del presidente: Piense en un presidente. Cuando el presidente aparece en la televisión, usted está viendo al presidente, no a un "segundo presidente" que lo representa. El presidente es una sola persona que se manifiesta a través de los medios de comunicación. De manera similar, Jesús es la manifestación de Dios a la humanidad. Al verlo a Él, estamos viendo al único Dios que lo "envió", porque Él y el Padre son uno.
La Unicidad en Juan 14:8-9
Este pasaje es la clave. Cuando Felipe le pide a Jesús que les muestre al Padre, Jesús responde "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre". Esta es la afirmación más clara de la unicidad de Dios en el Nuevo Testamento.
Analogía del rayo de sol: Piense en el sol. La luz del sol que nos calienta es la misma esencia del sol. Cuando usted siente el calor del rayo, no está experimentando a un "segundo sol", sino que está experimentando el sol mismo, que se ha manifestado como luz y calor. De la misma manera, Jesús no es un ser separado del Padre; Él es la misma esencia de Dios hecha accesible, tangible y visible para nosotros.
En resumen, los pasajes de Juan no presentan a un "segundo Dios" llamado Jesús, sino que muestran que el único Dios (el Padre del Antiguo Testamento) se hizo visible para la humanidad en la persona de Jesucristo. Ver a Jesús es ver a Dios mismo.
Comentarios
Publicar un comentario